Los años felices son los más fáciles de olvidar y los dolorosos son los más fáciles de recordar.
Hacia atrás
a dejar mi taza de café,
A meterme en la cama
de nuevo, para no soñar,
Moverme de un lado a otro,
enredarme en las sabanas,
Patear y sacudir la cama
con mis ansias de amar.
Adictos
Hay gente que hace mal,
como una droga pesada.
Hay adictos a estas drogas,
como un mal infernal.
Alejarse
Escapar de mi ángel guardián,
escapar incluso de Dios.
Correr los cien metros planos,
unir la distancia y la soledad.
Poner frío de por medio
y alejarse de todo.
Radio silencio
Señores oyentes interrumpimos nuestra transmisión
habitual de silencio, para dedicar unas palabras de nostalgia
a nuestra preciada soledad. - La vida se nos aparece como una maquinaria
gigantesca para ocultar la soledad.- Palabras que buscan la verdad tras la verdad,
y ahora retomamos nuestro habitual silencio...
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